La salud no es un negocio. Es un deber del Estado y un derecho ciudadano. Por tal razón, debe revisarse el sistema de remisión y atención local, para erradicar el “paseo de la muerte”.
Se analizará el esquema actual para implementar la salud popular y del hogar, que permita la atención personalizada en barrios, veredas, colegios y escuelas.
Trabajar para obtener una cobertura universal en el régimen subsidiado en salud, que llegue a los cundinamarqueses de menores ingresos, hogar por hogar.
Realizar, a través de unidades diagnósticas móviles, promoción de la salud y la prevención de enfermedades, buscando disminuir las mayores causas de mortalidad y morbilidad.
Implementar un programa de atención de primer nivel, dirigido específicamente a las familias de los sectores más apartados de las cabeceras municipales.
Recuperar la viabilidad de los hospitales promoviendo el mejoramiento en su estructura física, dotacional y financiera y evitando su privatización.
Defender el incremento de las transferencias de la Nación a los Municipios y Departamentos.
Respetar los derechos de los trabajadores de la salud, quienes disfrutarán de estímulos, como programas de capacitación y ascensos por méritos y por formación.
Creación de una oficina y n procedimiento especial para la vigilancia de los recursos de la salud.